domingo, 11 de noviembre de 2018

HISTORIA DE ¡HUM! MUERTO CONTADA POR ÉL MISMO Y SU VIAJE A MÉJICO

 HISTORIA DE ¡HUM! MUERTO CONTADA POR ÉL MISMO Y SU VIAJE A MÉJIICO
                                                                                                           #DíadeMuertos.

HISTORIA DE ¡HUM! MUERTO CONTADA POR ÉL MISMO Y SU VIAJE A MÉjICO


Yo no soy ya de este mundo.

Pasaba un momento por aquí y en un parpadeo breve de tiempo, me encontré fuera de la cronología. Tangencial. Anónimo. Desorientado. Indiviso.

Podría seguir apropiándome de cuantos adjetivos quiera, pero es lo mismo, lo he visto claramente, palpito, sí, me muevo, también, y hasta respiro. Me gusta esa leve brisa, ese soplo de viento que aún me hace estremecer como una caricia, si, pero…no quiero engañarme más. Seguro que un día, tal vez soñando, me ausenté de la película, esa que iba proyectando mi vida entre las sombras, esa que se movía bajo el sol, esa empapada de lluvia a veces… sí, esa que, creo… ¿se trató de un cortometraje?. 

Se veló estando yo medio inconsciente, de otro modo no me lo explico, porque yo, no soy ya de este mundo por mucho que me empeñe en respirar. ¡Ahhhh!, ¡fuuuiiiiiu!, respiro, expiro, de acuerdo, una vez más, y hasta late mi corazón.

Miro a mi alrededor y yo ya no entiendo de hashtag, de redes más que aquellas que veía de niño remendar a la orilla del mar. Eso de la tecnología… coches que se mueven como huevos de zooplancton deslizándose sin ruido sobre el lago…, ¡eléctricos dicen que son!, y esas pantallas planas, donde caben todas las moscas del universo, como en un cielo plagado de estrellas… fugaces…¡Fugaz es la existencia!, igual que todo lo que aprendí en mi época de estudiante: los logaritmos neperianos, la lista de los reyes godos, la batalla de…¡cuantas batallas…!

Decididamente yo me fui un día cualquiera al borde de la vida y me caí. Yo ya no soy de este mundo. ¡Muerto!, ¿muertoooo? ¡yo que sé! Pero lo que sí sé es que he abandonado hace tiempo esta historia, y camino como un zombi entre la bruma sin poder entender más.

Así es que, en un vuelo me he plantado en Méjico, el país donde los difuntos resucitan en una fecha como hoy, -el día de los muertos-, a ver si entre el festín de cromas diversos, a mi, que pertenezco ya a otro cosmos, me introducen en ese lugar donde fue todo tan familiar, tan previsible dentro de una lógica de vivos.

Ya oigo las trompetas, la algarabía…Las tumbas se abren tal vez. Los ancestros regresan de visita… Distingo un cuerpo que danza saliendo de las tinieblas de un cementerio, donde yacen, quizá, los que ya no son de este mundo, como yo. Noto una mano helada que me agarra, Sobre el empedrado de tablets, móviles y artilugios mil, me arrastra con premura y
me dirige al lado desde el que caí. 

¡HUM! ¡Despierta!...¿Que todo ha sido un sueño?


Copyright © 2018 María Eugenia Sancho Sanz. All rights reserved.

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